2. Los mapas como experiencia

REFERENTES ARTÍSTICOS

Este apartado de referentes artísticos está enfocado hacia la utilización de mapas como experiencia, a la cartografía de vivencias. Se recurre a un lenguaje cartográfico, con sus recursos y elementos formales para transmitir la experiencia de un viaje, entendiendo el viaje como un descubrimiento, como una forma de conocimiento. Se muestran los posibles recorridos del mapa como las opciones narrativas del viaje y de acceder a esa experiencia, y la experiencia se muestra como estrategia para reformular nuestra relación con nuestro entorno físico inmediato, escenario de nuestra vida cotidiana.

Los situacionistas

La Internacional Situacionista fue un colectivo que se fecha entre el período de 1957-1972, conformado por una fusión de otras agrupaciones como el grupo “CoBra”, los “Psicogeógrafos” de Inglaterra, “La Bauhaus Imaginaria” y la “Internacional Letrista”, de donde provenía Guy Debord. Tras la Segunda Guerra Mundial, en la sociedad europea se respira un ambiente conservador con una sociedad disciplinada donde se impone un único orden social y cultural. El capitalismo gobierna las relaciones en sociedad hasta el punto de convertir todo en mera mercancía y el consumo masivo controla los anhelos de los ciudadanos, convertidos en consumidores pasivos. Ante esta alienación de la vida cotidiana en el espacio urbano, los situacionistas son conscientes de ese control y adoptan una actitud crítica y contestataria en este contexto, proponiendo otras formas de vivir en la ciudad y generando puntos de vista alternativos que abran nuevas posibilidades de conocimiento de lo urbano. Su revolución se centra en la experiencia cotidiana vivida en la ciudad, en la dimensión concreta de la vida, como alternativas para el surgimiento de subjetividades sociales diferentes. En consecuencia, las propuestas que realizarán los situacionistas para el mundo del arte girarán en relación a experiencias lúdicas por medio del urbanismo, con un análisis más etnográfico de lo urbano. Se trata de una forma de crear conocimiento experimental y procesual, demarcándose con esta actitud de cualquier conocimiento de carácter científico o con valores cuantitativos sobre lo urbano. En definitiva, se busca otra forma de conocimiento de nuestra realidad más próxima, más en relación con las vivencias. Ante “la sociedad del espectáculo”, se proponen producir vida, vivir la ciudad como alternativa. Sus propuestas artísticas estarían en la línea del romanticismo, al intentar fusionar el arte con la vida. Apuestan por la creación de un arte integral, y para ello el arte debe estar en relación directa con la vida urbana, con la ciudad, volviendo así a una práctica social del arte.

Fig. 6: Fundación de la Internacional Situacionista. En la foto: Pinot-Gallizio, Simondo, Verrone, Bernstein, Debord, Jorn y Olmo, 1957.

Uno de los fundadores de La International Situacionista fue Guy Debord, una de las figuras más relevantes del movimiento por sus ideas revolucionarias de reelaboración de la vida cotidiana en la ciudad. Debord se muestra crítico con el crecimiento de las “condiciones modernas de producción” [1] y con la extensión del espectáculo a la totalidad de la vida cotidiana, factores que marcarán la posibilidad de poder saltar e invertir las reglas del “espectáculo”. Estas propuestas subversivas aparecen en sus textos Introducción a una crítica de la geografía urbana, de 1955 y Teoría de la Deriva, de 1956, que preceden al conocido texto La sociedad del espectáculo. La práctica artística asociada a este colectivo activista es la deriva, término náutico que significa “ir con la marea”. Como método de subvertir la homogeneidad de la vida cotidiana en una ciudad, se propone una utilización experimental del espacio urbano; por ejemplo, se contempla el carácter fragmentario de zonas urbanas diferenciales frente al carácter objetivo y unitario de “la sociedad del espectáculo”. Este tipo de actividad experimental y sin normas preestablecidas de ejecución, donde el azar y la arbitrariedad forman parte de la actividad, tiene sus antecedentes en las vanguardias de principios del siglo XX. Es el caso del Dadaísmo, que ya incorporó el azar y lo efímero en sus actuaciones, igual que el Surrealismo, donde lo emocional y la vivencias construían el argumento de sus obras. La ciudad está cargada de emociones, y hay lugares donde
es más o menos fácil entrar o salir. Luego lo que queda de la deriva es un testimonio escrito.
A este testimonio se le denomina psicogeografía [2], que vendría ser como una cartografía de la influencia emocional de la ciudad sobre los sujetos. Son mapas compuestos por fragmentos de ciudades que se relacionan de forma aleatoria, no por su funcionalidad sino por su carácter emocional. Estos mapas no se corresponden con las referencias físico-espaciales que sirven para identificar las divisiones administrativas de las ciudades modernas, no son mapas para homogeneizar el espacio. Al no corresponderse con esta funcionalidad, estos mapas de otra naturaleza consiguen reapropiarse de la ciudad y constituyen otra forma de construir conocimiento. Ya en el año 1952, Chombart de Lauwe realizó un estudio sobre París y la aglomeración parisina, donde exponía que “un barrio urbano no está determinado únicamente por los factores geográficos y económicos, sino por la representación que sus habitantes y los de otros barrios tienen de él” [3]. Con un mapa hizo un estudio sobre el recorrido, a lo largo de un año, de una joven estudiante de clase media-alta en el distrito XVI de París, comprobando que su movilidad se reducía a un triángulo que situaba entre la escuela, sus clases de piano y su propia casa.

Fig. 7: Paris y la aglomeración parisina, Chombart de Lauwe, 1952.

Así pues, la deriva estaría en íntima conexión con lo que se denomina psicogeografía, esto es, el estudio de los efectos del medio geográfico al actuar directamente sobre el comportamiento afectivo de los individuos. Los mapas de los situacionistas son ajenos a las fronteras administrativas de las ciudades que homogeneizan el espacio y se caracterizan por realizar una descripción emocional de ese espacio basado en fragmentos de ciudades que se relacionan de forma aleatoria y por su carácter emocional.

Con una utilización experimental y no funcional del espacio público, dice Debord que “las ciudades presentan un relieve psicogeográfico, con corrientes constantes, puntos fijos y vórtices que nos disuaden de entrar o salir a ciertas zonas” [4].
Debe existir, pues, una cartografía mental para que la ciudad y el espectáculo que en ella se plasma pueda ser interrumpido y dar lugar a “situaciones” [5] donde la vida vuelve a emerger en todo su esplendor. El desvío se relaciona con la deriva, pero obtiene otra función, la de intervenir directamente en el espacio urbano, en el espacio real. Consiste en la apropiación y reorganización creativa de elementos preexistentes. Este movimiento artístico no versa sobre unas soluciones más o menos esteticistas, sino que más bien se trata de una línea de pensamiento que pretende influir en la sociedad. Para ello, utiliza los mismos códigos del lenguaje visual que la propia sociedad maneja y le son familiares. Se sirven del reciclaje de elementos gráficos extraídos de los medios de comunicación. Es la misma iconografía de lo cotidiano lo que utilizarán para dar forma a sus mensajes, una práctica más anónima y aplicable a diversas situaciones: la escritura, el cine, la propaganda, los anuncios o los cómics. Es algo muy simple, y el carácter anónimo de la obra resultante la convierte en algo popular, un instrumento perfecto para la expresión colectiva. Es el mismo Guy Debord quien afirma: Las dos leyes fundamentales del desvío son la pérdida de la importancia de cada uno de los elementos autónomos manipulados –que pueden llegar a perder su sentido original- y al mismo tiempo, la organización de otro conjunto con sentido que confiere a cada elemento un alcance y un efecto nuevos [6]. Este artista nos brinda una herramienta para nutrir nuestra propia experiencia y apropiarse del espacio público urbano de una manera lúdico-constructiva.

Fig. 8: The Naked City, Guy Debord, 1957.

The naked city ó Guide psychogéographique de Paris de Guy Debord, son ejemplos de mapas que invitan al usuario a tomar la perspectiva de un caminante urbano que ha vagado por la ciudad y ha elaborado una psicogreografía mental de la misma y, en consecuencia, un punto de vista totalmente personificado. Para el autor, este tipo de mapas son un medio para valorar o apreciar los contornos emocionales de las ciudades, la conexión entre el comportamiento humano y la geografía urbana, y cómo estos pueden ser transformados.
The new Babylon, de Constant Nieuwenhuys. En la vertiente más arquitectónica de los situacionistas encontramos este proyecto de Constant. En 1956, el artista comenzó a trabajar en una visionaria propuesta arquitectónica para la sociedad del futuro, proyecto al que dedicó más de 20 años de su carrera. En este proyecto se sientan los supuestos de un futuro nómada en un mundo sin fronteras. Una serie de maquetas sirvieron para expresar este espíritu: un pueblo de nómadas a escala planetaria bajo un gigantesco y único techo que se construye y se remodela constantemente. Toma como modelo los campamentos nómadas observados por Constant en Italia. Las chabolas gitanas encarnan los poblados arcaicos, sociedades tribales elaboradas con elementos transportables e intercambiables. Son construcciones urbanas efímeras que se desarrollan en un devenir constante, una arquitectura diversa no sólo en sus distintas zonas, sino en sus distintos momentos, basada en el principio de la desorientación e influenciada por el concepto del laberinto.

Fig. 9: The new Babylon, Constant Nieuwenhuys, 1956.

Constant sabía que sólo conseguiría realizar una arquitectura y espacio fluctuante cambiando el principio del urbanismo racional, es decir, “la orientación”, justo por todo lo contrario. Por eso propone el laberinto dinámico, con varios centros y diferentes salidas, porque lo necesario ya
no es poder salir, sino deambular.

Fig. 10: Boceto de sector The new Babylon, Constant Nieuwenhuys, 1961-1962.

Psicogeografía contemporánea

Como directos herederos de La Psicogeografía de Londres LPA, y de las derivas de los situacionistas, nos encontramos con la psicogeografía contemporánea, que continúa con las mismas pretensiones exploradoras en busca de otras formas de conocimiento sobre nuestro entorno cotidiano por medio de actividades experimentales y vivencias concretas en los distintos lugares que pueden conformar un espacio urbano. Nuevamente aquí se tiene una visión social del arte, se ve la importancia que tienen las relaciones que surgen entre el individuo y su territorio urbano. En los actuales proyectos psicogeográficos se aprovechan los avances tecnológicos de los nuevos medios digitales, que permiten realizar proyectos cartográficos en la red con diferentes temáticas y de carácter participativo, donde los usuarios pueden interactuar construyendo su propia cartografía. Para la elaboración de las cartografías utilizan los nuevos dispositivos de captura, como cámaras de vídeo, de fotografía o incluso de móvil, junto con los dispositivos de posicionamiento y localización, como los GPS. Estos medios les permiten realizar derivas grabadas y localizadas al mismo tiempo sobre un lugar concreto. Posteriormente las diferentes rutas de la gente se pueden consultar en Internet. Un ejemplo sería la web VeoGeo, donde se pueden visitar los recorridos hechos por otros usuarios.

Fig. 11: Imagen de la web, http://www.veogeo.com/

Yellow Arrow, 2004, fue un proyecto interdisciplinar que surgió de una colaboración entre diferentes artistas con sede en Nueva York, Berlín y Gotemburgo, quienes, mezclando sus diferentes inquietudes, se plantearon buscar una nueva forma de explorar las ciudades. Comenzó en el año 2004 como un proyecto de arte callejero en el Lower East Side de Manhattan. Desde entonces, Yellow Arrow, considerado como un precursor de la “web geospacial”, se ha extendido a más de 35 países y 380 ciudades a nivel mundial y se ha convertido en una forma de experimentar y publicar ideas e historias a través de mensajes de texto por medio del teléfono móvil y colgadas en forma de mapas interactivos en línea. Es un proyecto artístico de carácter global en el que cualquiera puede participar. Aquéllos que quieran colaborar en esta cartografía simplemente tienen que tener un móvil y estar registrados en la web del proyecto.

Fig. 12: Web del proyecto Yellow Arrow, http://yellowarrow.net/v3/, 2004.

Luego, tras conseguir las flechas adhesivas amarillas en la web, se puede realizar la deriva. Cuando el participante pase por un lugar de la ciudad que desee destacar, le pegará una de esas flechas amarillas, cada una de las cuales tendrá un único código de números impreso. Una vez ubicada la flecha, se saca una fotografía y se envía a la web, donde aparecerá publicada en el perfil del participante, y además aparecerá agregada al mapa de las flechas que ya se encuentran en la zona, ya que en la web se tiene acceso a todas las flechas que hay repartidas por el planeta.
Después, cuando un transeúnte se encuentra con una flecha amarilla y está interesado en conocer el testimonio dejado, sólo tiene que enviar a través de un móvil, en forma de mensaje de texto, el código que lleva la flecha encontrada, y de inmediato recibirá el mensaje dejado por el autor.

Fig. 13: Fotos detalle de las flechas pegadas del proyecto Yellow Arrow, 2004.

Hay una gran diversidad de mensajes; se pueden encontrar desde fragmentos breves basados en historias personales hasta verdaderos juegos a modo de tours interactivos por móvil, recorridos enteros donde se reciben detalles de los edificios circundantes e indicaciones sobre cómo encontrar signos que indiquen hacia dónde caminar.

Fig. 14: Fotos detalle del contenido de cada ficha del proyecto Yellow Arrow, 2004.

Existen muchos más proyectos de este tipo que se han hecho y se siguen haciendo. Por ejemplo, existe un festival de “psicogeografía contemporánea” que se realiza anualmente en Nueva York llamado Conflux que investiga la vida urbana y cotidiana a través de prácticas artísticas y sociales usando nuevas tecnologías. En este festival participan artistas visuales y sonoros, escritores y paseantes urbanos con un mismo fin: explorar el espacio público de la cuidad de una manera experimental.

Geografía experimental

Estamos ante un término acuñado por el geógrafo y artista Trevor Paglen en 2002 para denominar a aquellas manifestaciones artísticas en las que se sigue experimentando con el entorno cotidiano, una vertiente que sigue con el estudio sobre la relación entre la humanidad y la superficie del planeta, apostando por prácticas experimentales. Estas actividades pueden adquirir la apariencia tanto de instalaciones sonoras como de vídeo-instalaciones, intervenciones en el espacio público y cartografía experimental. Se trata de manifestaciones artísticas con una actitud crítica sobre el uso y análisis geográfico del entorno. La mayoría de estos proyectos quedan recogidos en la exposición itinerante llamada Geografía Experimental, 2010, una colección de estudio cartográfico de los últimos diez años. Nombraremos dos proyectos como ejemplos representativos de estas reivindicaciones con respecto al territorio.
The Road Map, de 2003, es un proyecto italiano que desarrollado por el colectivo Multiplicity. Realizaron un estudio sobre los territorios fronterizos entre Israel y Palestina, en concreto en la Ribera Occidental, región con una increíble variedad de fronteras, cerramientos y puntos de control en muy pocas hectáreas. Durante dos días, entre el 13 y el 14 de enero de 2003, trataron de medir con sus pasaportes de la UE la densidad de dispositivos en la frontera de los alrededores de Jerusalén. El día 13, viajaron con una persona con un pasaporte israelí de la colonia de Kiriat Arba a la colonia de Kudmin. Al día siguiente, viajaron con otra persona con un pasaporte palestino de la ciudad de Hebrón a la ciudad de Naplusa. Las dos rutas de inicio y fin tenían la misma latitud, incluso en algunos puntos de la ruta se superponían. Sin embargo, la duración de cada una de esas dos rutas resultó ser completamente diferente. El viajero israelí necesitó una hora, mientras que el viajero palestino realizó el viaje en unas cinco horas y media. La temporalidad distinta de las dos vías se debe al hecho de las directrices de seguridad del gobierno israelí, que dan lugar a que los viajeros israelíes eviten pasar por aldeas palestinas, mientras que los palestinos cuando viajan a ciertas zonas se enfrentan a constantes controles militares del gobierno de Israel. La línea verde del gráfico representa esos controles, que se extienden entre Israel y Cisjordania.

Fig. 15: A la izquierda, la ruta israelí, y a la derecha, la ruta palestina, The Road Map, 2003.

Fig. 16: Vídeos de las dos rutas, The Road Map, 2003.

The United States?, de 2003, es un proyecto realizado por Bill Rankin que forma parte de su extensa colección de Radical Cartography. Con este mapa trata de visualizar los conflictos existentes en relación a la soberanía de las reservas indígenas y su fricción con respecto a los estados. Las reservas no están sujetas a la jurisdicción estatal, lo cual entra en conflicto con las leyes del Congreso de los Estados Unidos. Este mapa se escapa de la representación típica de los estados que conforman una nación y, por contraposición, hace visibles los derechos o las reclamaciones de soberanía de los pueblos indígenas.

Fig. 17: The United States?, Bill Rankin, 2003.

Somos conscientes de la gran cantidad de proyectos que se están realizando en esta línea de investigación, pero resulta imposible enumerar aquí todas las muestras de esta tipología de proyectos que participan del interés por visualizar otras percepciones, vivencias y experiencias fuera de la comunicación convencional de datos e información. Basten los proyectos mencionados como ejemplos de esta geografía experimental que nos pone en contacto, a través de la retórica cartográfica, con nuestro entorno, pero con una postura más crítica y activa, ofreciéndonos otra mirada más social y cultural de nuestro mundo.

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[1] Guy Debord, La sociedad del espectáculo, Valencia, Pre-textos, 2005, p. 7.
[2] Psicogeografía: Estudio de los efectos precisos del medio geográfico, ordenado conscientemente o no, al actuar directamente sobre el comportamiento afectivo de los individuos. (IS, 1, Junio 1958).
[3] Paul-Henri Chombart de Lauwe, Paris y la aglomeración parisina. Bibliotheque de Sociologie
Contemporaine, P.U.F., 1952.
[4] Thomas McDonough, La deriva y el Paris situacionista. En: Situacionistas: arte, política, urbanismo, Editorial Actar, Barcelona, 1996, p. 55.
[5] Una situación es, según la Internacional Situacionista, un momento de la vida construido concreta y
deliberadamente para la organización colectiva de un ambiente unitario y de un juego de acontecimientos. (IS, 1, Junio 1958).
[6] Guy Debord, El desvío como negación y como preludio. Internationale Situationniste, # 3. Traducción extraída de Internacional situacionista, vol. I: La realización del arte, Madrid, Literatura Gris, 1999. (http://www.sindominio.net/ash/is0303.htm).

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